jueves, 28 de julio de 2011

Existence.


Lo que pasa con la vida real es que, cuando haces alguna estupidez, sueles acabar pagándola. En los libros, los protagonistas pueden cometer tantos errores como quieran. No importa lo que hagan, porque al final todo sale bien. Derrotan a los malos, arreglan las cosas y todo acaba guay.
En la vida real, las aspiradoras matan a las arañas. Si cruzas una calle sin mirar y hay tráfico, eres arrollado por un coche. Si te caes de un árbol, te rompes algún hueso.
La vida real es horrible. Es cruel. Le tienen sin cuidado los protagonistas heroicos y los finales felices y cómo deberían ser las cosas. En la vida real, las cosas malas suceden. La gente muere. Las luchas se pierden. A menudo vence el mal...

martes, 26 de julio de 2011

3MSC.

Y de repente te das cuenta de que todo ha terminado, de verdad. Ya no hay vuelta atrás, lo sientes y justo entonces intentas recordar cuando empezó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas, mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y que por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.

jueves, 21 de julio de 2011

PSTLA.

"...Y quisiera una magia que se encendiera por la mañana y no se apagase por la noche. Alguien a quien mirar y a quien decir las cosas que aquí escribo"

miércoles, 20 de julio de 2011

Diecisiete.


Nos reímos. Y seguimos riéndonos así. Hablando sin saber muy bien de qué ni por qué. Después decidimos colgar, prometiendo que nos llamaremos mañana. Es una promesa inútil: lo hubiéramos hecho de todos modos. Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás lcoco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar, cuando después de que él ha colgado compruebas que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco de lo mismo...

domingo, 17 de julio de 2011

Hello world.


Buenos días, mundo. ¿Me haces un regalo hoy? Me gustaría levantarme de la cama y encontrarme una rosa. Roja no. Blanca. Pura. Para escribir en ella como si fuese una página nueva. Una rosa dejada por alguien que piensa en mi y a quien todavía no conozco. Lo sé. Un contrasentido. Pero me haría sonreír. La cogería y me la llevaría al instituto. La dejaría apoyada en el pupitre, sin más, sin decir nada. La dejaría allí toda la mañana. Después, a última hora, arrancaría uno a uno los pétalos y, con un rotulador azul, escribiría letra a letra, una sola en cada pétalo, la frase de aquella canción tan bonita: " Entre los obstáculos del corazón hay un principio de alegría que me gustaría merecer...", y después tiraría los pétalos por la ventana. El viento se los llevaría. Podía ser que alguien los encontrase. Que volviese a ponerlas en orden. Que leyese la frase. Y que me viniese a buscar. Él quizá. Ya. Pero ¿quién es él?

El fin no siempre justifica los medios.


A todos nos utilizan en un momento u otro de nuestra vida. Es más, a menudo lo aceptamos con gusto. Es un trato que se hace para conseguir lo que se quiere: un trayecto en coche hasta el instituto, una entrada para el partido, una cita con un tío bueno, una invitación a una fiesta. En definitiva una transacción justa y consensuada... las más de las veces. Pero sentirse utilizado es otra cosa. En ese caso, no seras más que instrumento de ambición del otro. Espectador entre el público y testigo mudo de su fantasía.

sábado, 16 de julio de 2011

Entre puntos suspensivos.

Ahora que todavía no peso un cuarto de siglo y que gasto camisetas de antes de graduarme y ahora que entre otras cosas distingo las leyendas urbanas de los cuentos callejeros puede que sea un buen momento para hacer balance de deudas.
No tanto por lo que deba a nadie, sino más bien por un ajuste de cuentas conmigo misma.
Echo un vistazo por encima de mis fraudes y pienso en algunos granos que dejé tirados por cunetas donde pensé que no podría crecer vida, y ahora que hago estadística de daños veo que el pasado pesa y el futuro pasa y nada se queda parado más allá de un pitillo, la magia por un instante, el agrio sabor de las pupilas cuando se empañan una mañana de otoño.
Supongo que habría que distinguir entre las cosas que todavía no tengo y las que no tendré jamás, diferenciar que a veces lo que falta es ausencia de y otras no llegar hasta.
Para empezar, lo que falta es lo que no está, el espacio vacío que los recuerdos no llenan, que la nostalgia acentúa, echarte cuentas pasadas en lugares donde dejaste trocitos de alma por construir, historias que no llegaron a ninguna parte, que no pasaron de la primera estación.
Y supongo que es duro recordar que dejé de creer en el amor cuando descubrí que todos los besos tenían el sabor de mi propia saliva, claro que es duro verme aguantando sin apenas soñar, sin apenas querer, y aun así, estoy segura, me faltan muchas piernas por liar, me faltan bolsillos para tanta arena, para tanta playa, para tantos labios.

Sí hoy lo ves todo nublado . . .



Es porque mañana saldrá el sol, y lo hará sólo para que tú sonrías.

jueves, 14 de julio de 2011

Cherish.

Quieres más besos, llegar más tarde, conocer a más gente, quieres más liberad, ser más guapa, más especial, estar más delgada y ser más alta, quieres ser más lista, más sociable, más perfecta… Quieres que él te quiera más, que te llame más, quieres que se obsesione más por ti. Quieres tener más ropa, más dinero, más estilo. Necesitas saber más sobre todos, quieres recibir más miradas, más piropos. Quieres dormir más, reír más, bailar más, ligar más, saber más que las demás. Deseas que tus andares despierten más pasiones, más celos, más rabia...



Te encierran de por "vida", y eso es justo lo que te quitan.

La vida no espera, no avisa ni se hace tu amiga. La vida es un juego con una partida. Nos trata de tu, nos grita y nos mima. Nos reta, nos pone un examen al día. La vida es lo único que manda en la vida. La vida no es tuya, ni tuya ni mía. La vida es la vida, nos pone y nos quita.

Mil promesas que decían: “nunca nos separarán.”

Después de todo las estaciones cambian y también las ciudades, y las personas entran y salen de nuestras vidas, pero es un consuelo saber que aquellas a las que amas siempre vivirán en tu corazón.

Share.

Compartiendo sus cosas con las mías. Compartiendo su vida con la mía. Consejos ante problemas. Sonrisas ante lágrimas. Apoyo frente al llanto. Miradas cómplices. Nuevos códigos, nuevos momentos. Charlas hasta altas horas de la noche. Risas continuas sobre cosas tontas e insignificantes... 
Pero que con ella tienen un sentido especial.